Allá que va:
En una tarde tonta, de estas que llueve y no tienes nada para corregir, cometí la temeridad de meterme en la página de la OAPEE (Organismo que gestiona los programas europeos en España) y cuando me quise dar cuenta me vi inmerso en un torbellino de léxico desconcertante (proyectos ITV, cartas de compromiso, gastos elegibles, socios intermediarios, criterios de elegibilidad, socios de acogida, asociados…) que, o bien te impulsaba a echarte a la calle y olvidarte de aquello, o bien te picabas y accedías al reto. Como llovía no me eché a la calle. Con la templanza que da la inconsciencia rellené una solicitud de Visita Preparatoria para buscar empresas en Francia que pudieran acoger las prácticas de mis alumnos de Grado Medio (Electricidad y Automoción).
En el mes de junio me indican que mi Proyecto ha sido aprobado, ¡ por fin ¡ , ya queda solo (este “solo” ya no se acentúa, verdad?): seleccionar a los alumnos, escribir emails a las empresas que visitaste hace un año, esperar su respuesta (si es que te recuerdan), gestionar la preparación lingüística del alumnado, pedir ayuda y no encontrarla, enmendar el convenio de subvención porque tus alumnos no pueden hacer las prácticas en la fecha prevista porque se quieren presentar a las pruebas de acceso, cagarte un par de veces en tó (con perdón), firmar el convenio de la FCT y el programa formativo (traducidos), buscar alojamiento, esperar a que te confirmen su compromiso, reorganizar fechas porque a una de las empresas no le cuadra la que pusiste, arrepentirte de haberte metido en este jardín, rellenar el contrato con los alumnos, buscar otra empresa porque una ha fallado, jurar que no vuelves… y volver a pedirlo. ¿Compensa? Si vierais la ilusión de mis alumnos y lo motivados que están comprenderíais que merece la pena el esfuerzo.
Por aquí no puedo ser demasiado exhaustivo pero si alguien tiene pensado organizar algún curso formativo en algún CPR que meta el tema y os lo cuento con fotinos y todo. Si te lo estás pensando y tienes dudas concretas utiliza mi email. Si ya estás metido y buscas consuelo ponte en manos de un profesional.
